Qué hacer si no te gusta tu corte de pelo

Tú fuiste el que decidiste correr el riesgo sentándote en la silla del barbero. Buscando algo nuevo. Probando un look diferente. Pero tan pronto como el barbero cogió las tijeras, tú sabías que algo iba a salir mal. Se podía notar en el tono de tu cara y el pánico que se estaba apoderando de ti. No podías escapar de la idea de que había sido un error sentarse en esa silla. Te sentías culpable por el precio que ibas a pagar por que ese monstruo, el peluquero, te cortase el pelo. Pero no te preocupes, hay esperanza para ti y para tu pelo. Eso es lo que hay que hacer si realmente no puedes hacer frente a tu nuevo corte de pelo.

3 cosas que tienes que hacer si realmente no te gusta tu nuevo corte de pelo
Fuente: 20th Century Fox

Echa la culpa a quién la tenga
¿Fue el barbero quién tuvo la culpa o simplemente se limitó a hacer lo que tú le pediste? Sé honesto contigo mismo y, sobre todo, con su peluquero. Si se ha equivocado, no seas tímido. Habla. Un corte de pelo debe ser una experiencia agradable, no algo que te deje traumatizado. Probablemente, después de hablarlo, el peluquero tenga una solución para tu corte de pelo.

Escóndelo
Sombreros: no solo por estilo. Realmente hacen un muy buen trabajo cubriendo peleas recientes con las tijeras. Si estás acostumbrado a llevarlos y la gente también a vértelo puesto, no vas a tener ningún problema. En el caso contrario, elige algo discreto. Un sombre clásico negro o azul marino te hará lucir elegante sin llamar la atención de tu corte de pelo.

Vive con él
Los hombres tienen la tendencia a confundir lo 'nuevo' y 'diferente' con 'terrible' y 'espantoso', especialmente cuando llevas toda tu vida con el mismo corte de pelo. Por lo tanto, antes de salir zumbado de la peluquería, escondiéndolo o exigiendo el coste del mismo, pregúntate si tu nuevo aspecto es digno de esa reacción. Es probable que todo lo que necesites sean 24 horas, un poco de gomina y la tranquilidad de pensar que, al final y al cabo, es solo pelo. Después de todo, fuiste al barbero porque necesitabas cortarte el pelo después de un mes. Sabes que pronto te volverá a crecer.