Desde fumar hasta beber bebidas con cafeína, el top 5 de malos hábitos que conllevarán la aparición de arrugas o la acentuación de las mismas.
Ha llegado la hora de aceptarlo, chicos. Nunca nos haremos más jóvenes. Por eso mismo, tenemos la opción de, mientras vivamos, hacerlo de la mejor forma posible. Ten en cuenta que algunas de las cosas que haces diariamente pueden hacerte envejecer más rápido que una máquina del tiempo con forma de cabina de teléfono de Telefónica.
Nadie quiere mostrar signos de envejecimiento a edades tan tempranas como los 20 o 30 años. Pero a decir verdad, vosotros mismos podéis estar saboteándoos. Algunos de esos hábitos inocentes que se cometen pueden estar mordiéndonos el trasero. Por eso hoy, hemos hecho una lista con los 5 hábitos culpables de la aparición temprana de signos de envejecimiento más comunes.
1. El azúcar
¿A quién no le gustan los dulces? La bollería industrial, la bollería casera e incluso las barritas de proteínas son placeres culpables que acumulan estragos en su carta de presentación más importante, tu cara.
¿A quién no le gustan los dulces? La bollería industrial, la bollería casera e incluso las barritas de proteínas son placeres culpables que acumulan estragos en su carta de presentación más importante, tu cara.
Nada envejece más rápidamente que una acumulación constante de azúcar en la dieta. El azúcar hace que perdamos la elasticidad en nuestra piel, que es la que nos da nuestra apariencia juvenil. El azúcar se adhiere al colágeno y hace que la piel luzca más rígida y sin vida.
Si tienes como rutina diaria tomar café con más de una cucharada de azúcar, desayunar bollería industrial o tomar cereales con azúcar, entre otros, te estás asegurando de tener esas arrugas futuras (las cuales deseas evitar). No solo aparecerán, sino que si continúas con esa dieta tus líneas de expresión aparecerán más profundas y pronunciadas.
El remedio: optar por sustitutos dulces por naturaleza y toma, de vez en cuando, té negro (sustituto de las bebidas con cafeína y con muchísimos beneficios más).
2. La sal
La sal es la hermana gemela del azúcar, tan mala para la piel como ésta. Queramos o no, la sal está en todos lados. Será inevitable escaparte de ella, simplemente parece que no hay escapatoria ante tal malvado demonio. La sal no solo causa daños en nuestros corazones, riñones y otros órganos vitales, sino que también interviene en la apariencia de nuestro rostro.
Se deshidrata la piel y le da un aspecto cansado, agotado y holgado. Todos hemos tenido esas noches noctámbulas (o de desenfreno) en las que cuando al día siguiente nos miramos al espejo vemos que las bolsas y las líneas de expresión se han apoderado de nuestro rostro. Como si la juventud se hubiese ido acompañado de una noche de abandono imprudente. Multiplique esto por diez y el resultado será tu cara cuando lleves una dieta con exceso en sal a diario.
El remedio: optar por especias simples para dar sabor a los alimentos y cuando vayas a comer fuera asegúrese de comer con la menor sal posible.
3. El alcohol
Uno de los principales culpables, entre otros, del envejecimiento prematuro es el alcohol, ya que deshidrata el cuerpo. Claro que es bueno tomar un vaso de vino tinto al final del día o unas copas con los amigos, pero no lo tomes como una costumbre. El alcohol, como la sal, deshidrata la piel, eliminando esa efervescencia juvenil y elasticidad que le dan su encanto, independientemente de la edad que tengas.
El remedio: si eres bebedor, recorta el consumo social del mismo.
4. Fumar
¿Necesitas alguna otra razón de las tantas que habrás escuchado en los medios de comunicación para dejar de fumar? A parte de los daños internos que ocasiona en tu organismo, según un estudio científico llevado a cabo con gemelos idénticos en la Universidad de Vanderbilt, si fumas existe una mayor probabilidad de que aparezcan arrugas alrededor de la zona de la boca y bolsas bajo los ojos que con un envejecimiento normal y natural.
Aparte de la amenaza continua de un cáncer, enfermedades cardíacas y pulmonares, y los accidentes cerebro-vasculares, el hecho de fumar convertirá sus débiles y sexys líneas de expresión provocadas por la risa en profundas arruga de la desesperación.
El remedio: dejar de fumar.
5. La cafeína
Claro que todos sabemos que la cafeína tiene sus pros y sus contras. Entre sus ventajas podemos encontrar sus propiedades anti-inflamatorias y la capacidad de estimular la función cerebral. Pero por la otra cara de la moneda, encontramos que la cafeína deshidrata la piel, al igual que el alcohol y la sal.
Si estás interesado en evitar que un par de bolsas invadan tus ojos y que las líneas de expresión vayas desde la nariz hasta Roma, limitar tu consumo de cafeína sería la mejor solución.
El remedio: beber descafeinado.
Recuerda que todo con moderación es la clave. No lo lamentes más tarde.
